Aborto legal y muertes

ABORTO LEGAL Y MUERTES

-Yoel Kesep 23/01/2021

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1- INTRODUCCIÓN
2- ABORTO Y CONSECUENCIAS
3- CONCLUSIÓN
4- APÉNDICE: ANTI-ABORTO

1- INTRODUCCIÓN

En Latinoamérica los grupos que buscan la despenalización de la interrupción de los embarazos, constantemente repiten el eslogan «Aborto Legal, Seguro y Gratuito»

Esos grupos sostienen que si el aborto se legaliza las mujeres podrán interrumpir sus embarazos en clínicas y hospitales y ya no en la clandestinidad, y que por lo tanto, los abortos en clínicas y hospitales que tienen buenas condiciones brindaran abortos seguros para las mujeres.

Pero el aborto totalmente «seguro» no existe, esa práctica intrínsecamente tiene riesgos que van desde problemas para la salud hasta la muerte de la mujer, incluso los servicios de aborto de alta calidad no pueden prevenir las complicaciones y los riesgos inherentes que conlleva la práctica del aborto, ni en las mejores condiciones se puede asegurar que el aborto es 100% seguro.

En la nación de Uruguay el aborto es legalmente permitido si se realiza dentro de las primeras 12 semanas de gestación. [1] Recientemente nos enteramos del caso de una joven uruguaya de 14 años que se realizó un aborto legal, pero su aborto conllevo a graves consecuencias.

Esa joven se realizó un aborto, posteriormente tuvo complicaciones y una semana después experimentó una «septicemia». Una septicemia es una complicación potencialmente mortal de una infección. [2] Lamentablemente esa joven de 14 años murió por practicarse un aborto legal en Uruguay. [3]

2- ABORTO Y CONSECUENCIAS

La práctica del aborto puede desencadenar consecuencias negativas que van desde afectar la salud, hasta la muerte de la mujer, un centro de bioética y maternidad informa que:

«Aún en las condiciones de máxima supervisión médica e higiene ideales, el aborto provocado conlleva numerosos riesgos y posibles complicaciones a corto y largo plazo» [4]

Entre las complicaciones están:

  • Quedan restos de tejido del embarazo en el útero.
  • Quedan coágulos de sangre en el útero.
  • Perforación uterina y desgarro cervical.
  • Sangrado muy abundante.
  • Infección.
  • Lesiones en el cuello uterino, útero o en otros órganos.
  • Reacción alérgica a los medicamentos.
  • Hay sangrado vaginal abundante que empapa más de 2 toallas higiénicas grandes en una hora durante 2 horas seguidas o más.
  • Dolor o malestar intenso en tu abdomen que no se puede controlar con medicamentos.
  • Fiebre de 100.4 °F (38 °C) o más.[5]

Una revisión exhaustiva de la literatura, publicada en el British Journal of Psychiatry, sugiere que «hay un aumento significativo de los problemas de salud mental después del aborto»[6] [7]

Esos problemas de salud mental desencadenan las siguientes consecuencias:

  • 59% de aumento del riesgo de pensamientos suicidas.
  • 61% de aumento del riesgo de alteraciones de ánimo.
  • 61% de aumento del riesgo de desórdenes de ansiedad.
  • 261% de aumento del riesgo de abuso de alcohol.
  • 280% aumento del riesgo en el uso de drogas o sustancias.[8]

En un estudio hecho en California, las mujeres que abortan están 3.1 veces más propensas a cometer suicidio que las que dan a luz. En Finlandia, quienes tienen un aborto tienen 3.7 veces más riesgo de morir por suicidio que las que no están embarazadas, y un riesgo de intento de suicidio 6.5 veces mayor que las que dan a luz. [9]

El aborto causa daños físicos que en el futuro provocan nacimientos prematuros, al menos 49 estudios científicos han demostrado un aumento estadísticamente significativo en el riesgo de partos prematuros (PP) en mujeres que se han practicado abortos inducidos (IA) [10]

El aborto también hace que las mujeres puedan desarrollar alteraciones que no les permiten disfrutar de las relaciones sexuales, se ha descrito cómo las relaciones sexuales y el deseo sexual pueden alterarse en mujeres que han abortado voluntariamente (Bianchi-Demicheli F. y cols., 2002; Bielecka Z., 1988)

Las consecuencias más letales surgen cuando la práctica del aborto provoca graves daños internos, o cuando la mujer experimenta intensas infecciones post-aborto, esos casos llevan a las mujeres a la muerte.

3- CONCLUSIÓN

Aunque se legalice el aborto y las mujeres lo practiquen en clínicas y hospitales con altos estándares de seguridad, el aborto no es totalmente seguro ya que esta práctica puede desencadenar diversas consecuencias negativas que terminan dañando la salud de la mujer, e incluso pueden provocar la muerte de la mujer que se practicó el aborto.

Amy Sobie, portavoz del Instituto Elliot señaló:

«El aborto continúa matando a mujeres. Puede ser legal, pero no es seguro»… Las revistas médicas más importantes han dado cuenta del mayor índice de muerte asociado al aborto, además de tasas de suicidio siete veces superiores en las mujeres que lo han sufrido.

Además, la investigación también ha relacionado el aborto provocado con el abuso de sustancias adictivas, la depresión, la infertilidad y el divorcio» [11]

4- APÉNDICE: ANTI-ABORTO

Desde el año 2012 el aborto es legal en Uruguay, pero muchos uruguayos han protestado ante la legalización de ese crimen.

La ciencia moderna nos ha permitido saber que desde que un gameto masculino (esperma) se une a un gameto femenino (ovulo) se forma una célula (unidad básica de vida) llamada Cigoto. Tal Cigoto contiene 46 cromosomas de la especie homo sapiens lo cual lo hace perteneciente a la especie humana.

Desde el Cigoto inicia la vida de un nuevo ser humano, con ADN diferenciado al de sus padres y con carga genética propia, un individuo único en la humanidad.

Un embrión ya es un ser vivo humano, abortar es destruir esa nueva vida, y destruir vidas es algo moralmente incorrecto, dado que el embrión ya está vivo y el aborto se planea con anticipación, un aborto es equiparable a un asesinato premeditado.

Muchas veces las naciones han legalizado cosas inmorales, muchos países habían legalizado la esclavitud y Hitler había legalizado el asesinato personas a las cuales las había calificado como humanos inferiores, de la misma manera, Uruguay legalizó un crimen, el aborto.

El uruguayo Daniel Grèzes escribió un artículo titulado «El aborto «legal» en Uruguay» en el cual correctamente señaló:

«Una ley que autoriza y favorece el aborto viola gravemente un derecho humano básico, por lo que carece de auténtica validez jurídica… Hoy la ciencia nos permite establecer con certeza que desde la concepción el embrión humano es un individuo de nuestra especie, un nuevo ser humano único e irrepetible, que desde ese momento inicial tiene un desarrollo gradual y autónomo. ¡El embrión guía su propio desarrollo desde la concepción! Sostener, como muchos proabortistas, que el embrión es parte del cuerpo de la madre es anticientífico e irracional.

La ética nos lleva a afirmar que debemos tratar a todo ser humano como persona dotada de la dignidad humana y de todos los derechos inherentes a la naturaleza humana. ¿Quién, si no, podría legítimamente privar de los derechos humanos a toda una categoría de seres humanos, como por desgracia se hizo en el pasado en perjuicio de otros grupos humanos?

El primero de los derechos humanos es el derecho a la vida. Si este derecho no es reconocido, pierden vigencia todos los demás derechos. Tenemos el deber moral de respetar y defender la vida de todo ser humano inocente.

La protección de los derechos humanos es uno de los deberes esenciales del Estado. Por lo tanto, el Estado debe proteger el derecho humano a la vida. Ergo, el Estado debe prohibir el aborto; y, dado que una mera prohibición, no acompañada de una pena, es ineficaz, debe sancionar a las personas culpables de cometer un aborto con una pena proporcional a la gravedad objetiva del crimen y a la culpabilidad subjetiva de esas personas. Un Estado que tolera o, peor aún, promueve el aborto contradice su propia razón de ser.

La Ley N° 18.987 (Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo), promulgada el 22 de octubre de 2012 con la norma del Presidente Mujica y de los ministros Venegas, Bonomi, Fernández Huidobro y Ehrlich, legalizó en el Uruguay el aborto por la sola voluntad de la madre hasta las doce semanas de gravidez (Artículo 2°), y los llamados “aborto terapéutico” y “aborto eugenésico” en cualquier momento del embarazo (Artículo 6°). Dicha ley desestimó totalmente la voluntad del padre que quiere defender el derecho a la vida de su hijo no nacido, fortaleciendo la tendencia machista a una conducta sexual irresponsable. Además, la misma ley permite a las mujeres menores de 18 años abortar sin consentimiento de sus padres (Artículo 7°) y establece que todo aborto legal es un “acto médico sin valor comercial” (Artículo 9°). Este último artículo, a la vez que envilece la noble profesión médica, convierte a todos los contribuyentes en partícipes involuntarios de cada aborto, porque hace del aborto un servicio gratuito financiado por el Estado con nuestros impuestos.

Después de la promulgación de la Ley N° 18.987, la cantidad anual de abortos creció todos los años. En el sexenio 2013-2018 hubo un total de 55.630 abortos «legales» en el Uruguay. Quien no se oponga a esta matanza por razones morales debería hacerlo al menos por razones demográficas. La caída de la natalidad en Uruguay en los últimos años ha sido dramática, lo que augura un futuro muy problemático para nuestro país.

«El valor de la democracia se mantiene o cae con los valores que encarna y promueve: fundamentales (…) son ciertamente la dignidad de cada persona humana, el respeto de sus derechos inviolables (…), así como considerar el «bien común» como fin y criterio regulador de la vida política. En la base de estos valores no pueden estar provisionales y volubles «mayorías» de opinión, sino sólo el reconocimiento de una ley moral objetiva (…). Si, por una trágica ofuscación de la conciencia colectiva, el escepticismo llegara a poner en duda hasta los principios fundamentales de la ley moral, el mismo ordenamiento democrático se tambalearía en sus fundamentos, reduciéndose a un puro mecanismo de regulación empírica de intereses diversos y contrapuestos.

Sin una base moral objetiva, ni siquiera la democracia puede asegurar una paz estable, tanto más que la paz no fundamentada sobre los valores de la dignidad humana y de la solidaridad entre todos los hombres es a menudo ilusoria. (…) En los mismos regímenes participativos la regulación de los intereses se produce con frecuencia en beneficio de los más fuertes, que tienen mayor capacidad para maniobrar no sólo las palancas del poder, sino incluso la formación del consenso. En una situación así, la democracia se convierte fácilmente en una palabra vacía» [12]

 

Yoel Kesep 23/01/2021

Notas:

[1] https://www.montevideo.com.uy/Noticias/La-ley-y-su-implementacion-uc181894

[2] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001355.htm

[3] Adolescente de 14 años muere durante procedimiento de aborto legal en Uruguay

https://www.lavanguardia.com/vida/20210122/6192097/adolescente-14-anos-muere-procedimiento-aborto-legal-uruguay.html

[4] Los riesgos del aborto:

https://maternidadvulnerable.com.ar/2018/08/06/los-riesgos-del-aborto/

[5] Ibíd.

[6] https://web.archive.org/web/20111228011718/http://bjp.rcpsych.org/content/199/3/A11.full

[7] https://www.americanthinker.com/blog/2011/09/major_study_links_suicide_and_other_mental_health_problems_to_abortion.html

[8] Elliot Institute, https://afterabortion.org/2011/abortion-risks-a-list-of-major-psychological-complications-related-to-abortion/

[9] Reardon et al., “Deaths associated with abortions compared to childbirth”

https://www.afterabortion.org/pdf/DeathsAssocWithAbortionJCHLP.pdf

[10] Brent Rooney & Byron C. Calhoun, «Aborto inducido y riesgo de partos prematuros posteriores», 8 J. Am. Physicians & Surgeons 46 (verano de 2003)

[11] Amy Sobie, portavoz del Instituto Elliot citada en:

«Un estudio científico demuestra que 7 de cada 10 mujeres que abortan sufren secuelas psíquicas». Leer articulo completo online:

https://www.religionenlibertad.com/noticias/2839/un-estudio-cientifico-demuestra-que-7-de-cada10-mujeres-que.html

[12] Daniel Grèzes, El aborto «legal» en Uruguay, El Observatorio UY, 07 de octubre de 2019

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