Tomás de Aquino y el argumento teleológico

TOMÁS AQUINO Y EL ARGUMENTO TELEOLÓGICO

-Yoel Kesep 18/07/2020

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1- INTRODUCCIÓN
2- ARISTÓTELES
3- TOMÁS AQUINO
4- PROMOTORES DEL ARGUMENTO
5- EX ATEOS
6- CONCLUSIÓN

 

1- INTRODUCCIÓN

El término «Teísmo» deriva de la palabra griega (theos) que significa «Dios».  Ralph Cudworth un filósofo de Cambridge escribió:

«Estrictamente y propiamente son llamados teístas, quienes afirman que un Ente perfecto, un Ser consciente, existe desde la eternidad y Él fue la causa de todas las demás cosas» [1]

Existen muchos argumentos racionales que los teístas usan para demostrar de forma lógica la existencia de Dios, uno de esos argumentos es llamado «El argumento teleológico». Dicho argumento deduce la existencia de una Inteligencia externa al universo desde la finalidad de los procesos naturales, por lo tanto, como escribió el filósofo William L. Rowe, el argumento teleológico es un argumento a posteriori [2] el ateo Nicholas Everitt en su libro «La no existencia de Dios» sobre este argumento dijo:

«Los argumentos teleológicos de una forma u otra han sido probablemente una de las defensas más populares del teísmo» [3]

El filósofo y teólogo Santo Tomás de Aquino fue un hombre clave en el desarrollo y popularización de este argumento en favor de la existencia de Dios, pero para entender bien la historia del argumento, debemos de remontarnos a la antigua Grecia.

2- ARISTÓTELES

Aristóteles fue discípulo del gran filósofo Platón, Aristóteles fundó el Liceo [4] y fue el iniciador de la escuela filosófica de los peripatéticos. [5] Aristóteles escribió sobre física, filosofía, biología, astronomía [6] en realidad, Aristóteles fue un hombre de conocimiento enciclopédico, él sabía todo lo que se podía saber en su época.

¿Cómo podemos explicar las cosas? el filósofo Aristóteles desarrolló y promovió un principio conocido como «Las cuatro causas». No podemos conocer realmente algo si no conocemos su causa, por eso Aristóteles escribió:

«No tenemos conocimiento de nada hasta que comprendamos por qué, es decir, su causa» [7]

Para comprender algo hay que conocer sus causas, y según Aristóteles, el filósofo natural debe reconocer que existen cuatro causas las cuales son:

1.- Causa material:  Los elementos a partir de los cuales se crea un objeto.
2.- Causa eficiente: El agente que produce cambio.
3.- Causa formal:    La expresión de lo que es.
4.- Causa final:        Fin y propósito para lo cual es.

Para entender las cuatro causas podemos usar como ejemplo una mesa:

Una mesa tiene una causa material lo cual es con lo que está hecho (madera) tiene una causa formal lo cual es la forma o apariencia de la mesa (patrón) la mesa tiene una causa eficiente que es quien le dio forma (el carpintero) la mesa tiene un fin específico el cual es su propósito final (servir para soportar objetos)

Así, para Aristóteles, la «causa final» es el propósito de algo.

3- TOMÁS AQUINO

En la edad media algunos filósofos pusieron énfasis en la última causa, es decir, en «La causa final» sabemos que las cosas con propósito y finalidad no aparecen de la nada ni se forman por azar, siempre deben ser producidas por una causa inteligente, finalidad en griego se escribe τέλος (telos) [8] y de ahí viene la palabra «teleológico»

En la naturaleza existe finalidad, existen causas naturales que su objetivo es producir efectos naturales dirigidos a un fin específico, las leyes naturales tienen un fin específico y como resultado producen eventos naturales que permiten el desarrollo adecuado del universo.

En la edad media algunos pensadores cristianos y musulmanes afirmaban que dentro del universo existían fines, eso debido a que hay distintas leyes y diversos tipos de átomos, cosas que son de naturalezas contrarias y discordantes, pero todas estas múltiples cosas actúan de forma orquestada y todas ellas en conjunto actúan para un mismo fin lo cual es permitir el desarrollo correcto del universo.

La causa final es que todas las cosas cooperan entre sí a favor del desarrollo adecuado del universo, eso no puede ser por azar ni casualidad ya que no actuarían de forma ordenada, dado que el universo no tiene inteligencia, el universo no se pudo ordenar así mismo, y como las causas finales son propósitos y los propósitos requieren de una inteligencia que los guie, las causas finales en el universo fueron ordenadas por una Inteligencia la cual debe estar fuera del universo.

Algunos pensadores usaron este argumento de las causas finales para argumentar que los fines en la naturaleza no eran producto del azar ni eran causados por la naturaleza la cual es inconsciente, esos pensadores cristianos y musulmanes emplearon la teleología para argumentar que una Inteligencia fuera del cosmos había creado el universo y había ordenado todas las uniformidades y regularidades para que los fenómenos naturales persiguieran fines y propósitos específicos.

Aquí entra en acción Tomas Aquino, Aquino fue un filósofo y teólogo educado en las Universidades de Nápoles y Paris [9] Aquino tomó la argumentación teleológica incipiente que pensadores previos a él habían propuesto en favor de la existencia de Dios, Aquino en su libro «Summa Contra Los Gentiles» usó el argumento para demostrar la existencia de Dios, Aquino escribió:

«Dámaso propone otro argumento para la misma conclusión tomado del gobierno del mundo. Averroes también lo insinúa. El argumento es el siguiente: Cosas contrarias y discordantes no pueden ser siempre, o casi siempre, partes de un mismo orden, a menos que sea bajo el gobierno de alguien, lo que permite que cada uno y todos tiendan a un propósito definido. Pero en el mundo encontramos que cosas de diversas naturalezas se juntan bajo un orden, y esto no raras veces ni por casualidad, sino siempre o casi siempre. Por eso tiene que haber algún Ser por cuya providencia se gobierna el mundo. A este llamamos Dios» [10]

Más adelante Aquino trabajó en su obra que fue llamada «Summa Theologica» la cual se convirtió en una obra inmortal, para su obra «Summa Theologica» Aquino desarrolló aún más el argumento teleológico y lo utilizó en su quinta vía para demostrar la existencia de Dios.

La quinta vía fue construida en base al argumento teleológico que anteriormente había expuesto en su «Summa Contra Los Gentiles», Aquino para la Summa Theologica escribió:

«La quinta vía se toma de la gobernanza del mundo. Vemos que las cosas que carecen de conocimiento, como los cuerpos naturales, actúan para un fin, y esto es evidente por su actuación siempre, o casi siempre, de la misma manera, para obtener el mejor resultado. Por lo tanto, es claro que logran su fin, no fortuitamente, sino de manera diseñada. Ahora, lo que carece de conocimiento no puede avanzar hacia un fin, a menos que sea dirigido por alguien dotado de conocimiento e inteligencia; como la flecha es dirigida por el arquero. Por lo tanto, existe algún ser inteligente por el cual todas las cosas naturales se dirigen a su fin; y a este ser lo llamamos Dios» [11]

Estas dos obras de Aquino (Summa contra gentiles, Summa theologica) popularizaron el argumento teleológico en favor de la existencia de Dios, fue así como el argumento teleológico se expandió en Europa gracias a la bendecida pluma de Tomás Aquino, N. Morvillo escribió:

«Tomás de Aquino usó algunas ideas aristotélicas en sus «Cinco vías de conocer a Dios». En la quinta vía, Tomás de Aquino aplicó la causa final aristotélica para hacer el argumento teológico: propósito; las cosas actúan con «Telos»: Los objetos son dirigidos a su fin; El propósito de las estructuras, el orden de las cosas, apunta a la causalidad inteligente» [12]

4- PROMOTORES DEL ARGUMENTO

Muchos eruditos que defendían la existencia de Dios a través de la Filosofía Teísta y la Teología Natural hicieron uso del argumento teleológico expuesto por Tomás de Aquino desarrollándolo aún más, por ejemplo, el filósofo William Paley de la Universidad de Cambridge y el filósofo Samuel Clarke también de la Universidad de Cambridge, la Enciclopedia Británica señala:

«El argumento teleológico fue propuesto por pensadores cristianos medievales, especialmente Santo Tomás de Aquino, y fue desarrollado con gran detalle en los siglos XVII y XVIII por escritores como Samuel Clarke y William Paley» [13]

Joseph Butler un filósofo de Oxford también continuó el argumento teleológico, Butler sostenía que la constitución del mundo existe gracias al conjunto de diversas causas finales que tenían como fin operar de forma ordenada, esa armonía refleja el diseño con el cual fue construido el universo, y el diseño a su vez es prueba de un Diseñador Inteligente, Butler escribió:

«Como las múltiples apariencias del Diseño y de las Causas finales en la Constitución del Mundo, prueban que es la Obra de una Mente inteligente… Las apariencias del Diseño y de las Causas finales en la constitución de la naturaleza realmente prueban que este agente actuante es un Diseñador inteligente… Diez mil Instancias de Diseño no pueden dejar de demostrar un Diseñador» [14]

El legendario Sir Isaac Newton también hacia uso del argumento teleológico, para Newton, las causas finales eran prueba de la existencia de Dios, Newton escribió:

«Nosotros lo conocemos solo por sus más sabios y excelentes artilugios de las cosas, y sus causas finales; lo admiramos; pero lo veneramos y lo adoramos por su dominio. Porque lo adoramos como sus sirvientes; y un Dios sin dominio, providencia y causas finales no es más que Destino y Naturaleza. La necesidad ciega que ciertamente es la misma siempre y en todas partes, no podría producir una variedad de cosas. Toda esa diversidad de cosas naturales que encontramos, adaptada a diferentes tiempos y lugares, solo puede surgir de las ideas y la voluntad de un Ser necesariamente existente» [15]

5- EX ATEOS

Muchos ex ateos han reconocido que el universo es teleológico, es decir, hay finalidad y propósito lo cual hace que distintas leyes, campos, constantes etc., todas actúen de forma coherente y organizada, esto no puede ser por azar y causalidad ya que el azar lejos de producir orden más bien hubiera causado un universo caótico y errático, así que desde el orden del universo podemos inferir que un Ser Inteligente impuso una armonía pre-establecida para el funcionamiento del universo tal como sostiene el argumento teleológico.

Fred Hoyle fue un prominente físico, astrónomo y matemático que trabajó en el Instituto de Astronomía de Cambridge. [16] Hoyle era un acérrimo ateo [17] pero años de ciencia y ver la armonía la cual de ninguna manera puede ser resultado del ciego azar, lo hicieron cambiar de opinión, como dijo el científico español Antonio Cruz, Hoyle abandonó su ateísmo y aceptó la existencia de un Inteligencia Superior. [18] Hoyle escribió:

«Una interpretación del sentido común de los hechos sugiere que un Súper Intelecto ha manipulado la física, así como la química y la biología, y que no hay fuerzas ciegas de las que valga la pena hablar en la naturaleza» [19]

Allan Sandage fue un prestigioso astrónomo y cosmólogo que en 1964 descubrió los quásares. [20] Sandage era un ateo pero terminó convirtiéndose en cristiano, Sandage sobre la teleología del universo y la necesidad de un Arquitecto escribió:

«El mundo es demasiado complicado en todas sus partes e interconexiones como para que se deba solo al azar. Estoy convencido de que la existencia de la vida con todo su orden en cada uno de sus organismos está simplemente demasiado bien organizada y bien puesta en conjunto. Cada parte de un ser vivo depende de todas sus otras partes para funcionar. ¿Cómo lo sabe cada parte? ¿Cómo se especifica cada parte en la concepción? Cuanto más se aprende de bioquímica, más increíble se vuelve a menos que haya algún tipo de principio organizador: un Arquitecto» [21]

6- CONCLUSIÓN

Las causas naturales dentro de la naturaleza son múltiples y numerosas, pero todas trabajan en armonía orquestada mediante complejas interconexiones, la naturaleza no tiene conciencia por ende no pudo planificar por si misma el orden que deben seguir todas sus partes, los movimientos aleatorios y al azar tampoco pudieron producir el orden, así que dicho orden del universo refleja el trabajo inteligente de un Súper Intelecto que organizó el universo para que este sea estable y pueda desarrollarse de la forma adecuada.

Este argumento teleológico es uno de los más sólidos con los cuales cuenta el teísmo y ha sido uno de los argumentos por los cuales muchos ateos han sido convencidos y han terminado creyendo en un Creador, el argumento teleológico ha sido un vientre que ha parido a su vez muchos argumentos hijos, por ejemplo, los argumentos de diseño son derivados del argumento teleológico, en lo personal, el argumento teleológico es de mis favoritos.

El filósofo Frederick Copleston fue educado en la Universidad de Oxford, Copleston fue miembro del «Instituto Real de Filosofía» y de la «Sociedad Aristotélica».  [22] Copleston explicó el argumento teleológico de la siguiente manera:

«Vemos varios objetos no inteligentes en el mundo que se comportan de manera regular. Esto no puede deberse al azar ya que no se comportarían con resultados predecibles. Entonces su comportamiento debe ser establecido. Pero no puede establecerse por sí mismo, ya que no son inteligentes y no tienen idea de cómo establecer el comportamiento. Por lo tanto, su comportamiento debe ser establecido por otra cosa, y por implicación algo que debe ser inteligente. Esto todo el mundo entiende que es Dios» [23]

 

Yoel Kesep 07/09/2020

Notas:

[1] Ralph Cudworth, El verdadero sistema intelectual del universo, vol. I (1678) Reimpresión 1837 p. 267

[2] William L. Rowe, William L. Rowe on Philosophy of Religion: Selected Writings, 2007 p. 353

[3] Nicholas Everitt, The Non-Existence of God, 2004 p. 85

[4] Carlos Rojas Osorio, El asombro del pensar: la filosofía en el ámbito de las humanidades, 2000 p. 76

[5] Jorge L. García Venturini, Historia General de la filosofía: Pensamiento oriental. Filosofía griega, 1973 p. 79

[6] Mará Dolores Murcia, Filosofía: Aplicaciones Didácticas, Volumen II, 2003 p. 171

[7] Aristóteles, Física 194 b17–20

[8] Eric Perdiz, Orígenes: un breve diccionario etimológico del inglés moderno, 1977 p. 4187

[9] Eudaldo Forment, Tomas de Aquino Esencial, 2008 p. 9

[10] Tomás de Aquino, Summa contra los gentiles, Libro 13, párrafo 13

[11] Tomás de Aquino, Summa Theologica: Artículo 3, Pregunta 2

[12] N. Morvillo, Science and Religion: Understanding the Issues, 2010 p. 219

[13] Britannica Concise Encyclopedia, 2008 p. 101

[14] Joseph Butler, La analogía de la religión, natural y revelada, con la Constitución y el curso de la naturaleza, 3ra ed. Londres, MDCCXL, 1740 pp. 65, 158, 424

[15] Newton, General Scholium, an Appendix to the 2nd (1713) edition of Newton’s Principia, which reappeared in the 3rd (1726) citado por Thomas G. Barnes en: Rationalism and Revolution, 1979 p. 122

[16] Divulgación astronómica, Volúmenes 20-23, 1968 p. 21

[17] Jane Gregory, «Fighting for space». Fred Hoyle’s Universe. Oxford University Press. 2005 p 143

[18] Antonio Cruz, La ciencia, ¿encuentra a Dios? 2004, capitulo 4

[19] Fred Hoyle, «El universo: reflexiones pasadas y presentes», Ingeniería y ciencia, 1981 pp. 8-12

[20] Sten Odelwald, El Café de la Astronomía, 2001 p. 255

[21] Allan Sandage, Un cientifico reflexiona sobre las creencias religiosas, citado también en: Norman Geisler, Signs and Wonders, 2004 p. 43

[22] Sajiwan Prasad, Religion and Reason, 1987 p. 186

[23] Frederick Copleston, Filosofía medieval: [de Agustín a Duns Scotus] 1993 pp. 341–342

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