Calvino contra Servet

CALVINO CONTRA SERVET

-Yoel Kesep 03/07/2021

 

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Miguel Servet fue un teólogo, científico y médico español que no creía en la doble predestinación, no creía en el bautismo de niños, ni en la trinidad. [1]

Por otro lado, Calvino si creía en el bautismo de niños (paidobautismo) también enseñó la doble predestinación, y la trinidad.

Esta diferencia de opiniones hizo que el dogmático Calvino se enfureciera contra Servet.

Servet no era cualquier persona, Servet fue un respetado médico, también un gran científico (descubrió la circulación pulmonar) también había adquirido una gran influencia como filósofo y teólogo.

Calvino sabía que si hacía cambiar de opinión a Servet, se ganaría a una persona con gran influencia, Calvino realmente se hubiera beneficiado de hacer a Servet uno de los suyos.

Fue por esa razón que Calvino le envió a Servet una copia de su libro, para tratar de convencerlo.

Émile G. Léonard en su libro “Una historia del protestantismo” escribió:

“Calvino, de hecho, trató hasta el final de convencer a Servet” [2]

Calvino había escrito un libro titulado “Institutos de la Religión Cristiana” donde había expuesto sus interpretaciones del evangelio.

Como menciona el historiador Will Durant, Calvino:

“Le envió una copia de su libro “Institutos” a Servet” [3]

Servet leyó el libro de Calvino, pero en lugar de ser convencido, Servet escribió notas al margen para refutar las afirmaciones de Calvino, una revista de historia menciona:

“Servet se lo devolvió [el libro Institutos] a Juan Calvino, hacia el año 1546, lleno de notas marginales” [4]

En las notas marginales, Servet le escribió a Calvino que el bautismo debe ser realizado por personas adultas que han decidido seguir a Cristo, no por niños, Servet escribió que la doble predestinación es falsa, porque Dios no predestinó personas al infierno etc.

El intolerante de Calvino se enfureció al ver las opiniones contrarias que Servet había escrito en los márgenes de su libro.

Calvino estaba enfurecido contra Servet y deseaba su muerte, eso se puede ver en las cartas escritas por Calvino.

Calvino le escribió una carta a su amigo Farel (un reformador protestante) Calvino le dijo que si Servet iba a Ginebra iba a usar su autoridad para no dejar que Servet saliera vivo de Ginebra, Calvino escribió:

“Porque si él viene aquí, si mi autoridad vale algo, nunca permitiré que se vaya con vida” [5]

El deseo asesino de Calvino por exterminar a Servet se ve reflejado en varias cartas, como menciona Fernando Garrido:

“Se ve por estas cartas que Calvino había tomado muy bien todas sus medidas para asegurar su venganza” [6]

En una ocasión Servet iba hacia Italia [7] pero decidió pasar por Ginebra, Servet fue a la iglesia de Ginebra y Calvino lo identificó.

Calvino llamó a las autoridades fiscales y estas detuvieron a Servet, Calvino sobre ese suceso escribió:

“Finalmente, en un mal momento, llegó a este lugar cuando, a instancias mías, uno de los fiscales ordenó que lo llevaran a prisión” [8]

Calvino había dicho en una carta a Farel que si Servet iba a Ginebra, no lo iba a dejar ir con vida, y esa amenaza se hizo realidad.

Calvino luego de pedir que arrestaran a Servet por herejía, escribió más de 30 acusaciones contra él. El historiador Philip Schaff escribió:

“El juicio de Servet duró más de dos meses y el propio Calvino redactó un documento de treinta y ocho acusaciones contra Servet” [9]

Servet fue tirado a un calabozo, ahí pasó días entre excrementos, en malas condiciones y soportando sufrimiento. Calvino escribió acusaciones contra Servet y las entregó al Concilio de Ginebra para que estos decretaran que Servet era culpable.

El Concilio de Ginebra por las acusaciones hechas por Calvino, declaró culpable a Servet y lo sentenciaron a muerte, como escribió Miner Searle Bates:

“Denunciado por Calvino, Servet fué sentenciado por el Concilio Municipal de Ginebra” [10]

Los salvajes calvinistas de Ginebra amarraron a Servet a la hoguera, le pusieron leña verde, encendieron fuego y Servet sintió como las llamas cubrían todo su cuerpo.

Servet sintió minuto tras minuto como el fuego carbonizaba su cuerpo mientras lentamente perdía la vida, en medio de tanto dolor, las últimas palabras de Servet fueron:

“Jesús, ten piedad de mí” [11]

Servet rechazó muchas doctrinas heréticas de Juan Calvino, Calvino en su libro “Institutos” escribió que la caída de Adán fue decretada por Dios, también defendió un determinismo extremo, por ejemplo, Calvino escribió que si asesinos matan a un comerciante, es porque Dios decretó que los asesinos mataran a esa persona, de ser cierto eso, Dios sería la causa que determina los males morales, y eso es una blasfemia contra Dios.

La doble predestinación es un error basado en malinterpretar la predestinación bíblica, Servet hizo bien en rechazar todas esas horrendas y falsas doctrinas.

Claro está que Servet si negó una doctrina bíblica, como lo es la trinidad, pero nótese, la biblia en ninguna parte enseña que si alguien niega la trinidad debe morir bajo pena de muerte.

Ni Jesús, ni los apóstoles, ni los textos neotestamentarios enseñan que si alguien niega alguna doctrina bíblica, al tal se le deba asesinar.

Calvino y los calvinistas de Ginebras fueron unos enfermos en apoyar la idea de pena capital contra los llamados “herejes”, eso no es digno de hijos de Dios, eso es digno de la brutalidad de seres incivilizados, hombres retrógrados de las cavernas.

En cuanto a la muerte de Servet, Calvino hizo las acusaciones para que el Consejo lo sentenciara a muerte, pero Calvino se hizo responsable de la muerte de Servet, el mismo Calvino escribió:

“Honor, gloria y riquezas serán la recompensa de vuestros dolores; pero sobre todo, no dejéis de librar al país de esos sinvergüenzas, que incitan al pueblo a rebelarse contra nosotros. Tales monstruos deben ser exterminados, como yo exterminé al español Miguel Servet” [12]

Calvino más que ser un hijo de Dios los cuales promueven la paz, fue un hijo del diablo ya que como dijo Jesús “el diablo es homicida desde el principio”, y Calvino era amante de dar muerte a otras personas, tenía arraigado un espíritu homicida.

Calvino en sus escritos defendió dar pena de muerte a los herejes [13] él apoyó el asesinato de personas si se alejaban de la ortodoxia.

En época de Calvino no solo Servet fue asesinado, en Ginebra muchas personas fueron desterradas y otras asesinadas, el caso de Servet solo fue uno de muchos.

Los calvinistas de Ginebra en 4 años ya habían matado más de 50 personas, el historiador Will Durant ganador del premio Pulitzer escribió:

“Entre los años 1542 y 1546 hubo 76 destierros y 58 ejecuciones en Ginebra” [14]

Por sorprendente que sea, a semejante desquiciado como lo fue Juan Calvino, le tienen erigida una gigantesca estatua, muchas personas visitan ese monumento y lo idolatran como “el iluminado” que ofreció la “correcta” interpretación del evangelio.

Calvino no puede pertenecer al grupo de piadosos donde están Santiago, Justino, Atanasio etc., Calvino debe estar ahí, al lado de los brutales Stalin, Pol Pot y Hitler.

Como bien señala un artículo del periódico “El País” de España:

“La Ginebra del Consejo de los 200 es el Afganistán de los talibanes. La clase de cafre que era Calvino cuesta trabajo imaginarla. Que matara a Miguel Servet, por ejemplo, es lo de menos. Lo que le hizo antes de matarlo es lo que hay que tener en cuenta. Es el gusto en la destrucción del ser humano, la complacencia en la tortura, tenerlo durante meses en esa celda de confinamiento, sin agua ni para su aseo personal y obligar a ese hombre a atravesar Ginebra rebozado en su propia mierda, sobre la que tenía que dormir.
Y este tipo tiene un monumento de cuatro metros en el parque de los Bastiones en Ginebra, pagado por el Ayuntamiento de la ciudad… Hay que estar mal de la cabeza para hacer lo que hizo, no solo a Servet. Se hartó de torturar a la gente. Lo grave es que se le hagan monumentos y que nadie se sienta avergonzado de él sino al revés, orgullosos de ese enfermo mental patológico”
 [15]

Yoel Kesep 03/07/2021

Notas: 

[1] William Lindner, John Calvin, 1998 p. 138

[2] Émile G. Léonard, A History of Protestantism: The Reformation, 1968 p. 305

[3] Will Durant, The Reformation: The Story of Civilization, Volume VI, Edition 2011

[4] Historia 16 – Números 273-276 – 1999 p. 102

[5] The Life of John Calvin, 1850 p. 259

[6] Fernando Garrido, Historia de las persecuciones políticas y religiosas ocurridas en Europa desde la Edad Media hasta nuestros días: obra única en su género, Volumen 2, 1864 p. 393

[7] Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, 1927 p. 637

[8] Calvino citado en Philip Schaff, History, vol. 8, p. 765

[9] Schaff, History, vol. 8, p. 769

[10] Miner Searle Bates, Libertad religiosa: estudio histórico-crítico-filosófico, 1948 p. 177

[11] Julio P. Arribas Salaberri, Miguel Servet, concejal: con una síntesis biográfica, 1974 p. 114

[12] Calvino en: H. Beveridge, Obras seleccionadas de Juan Calvino: tratados y cartas, ‎1983 p. 443

[13] Jakob Marx, Compendio de Historia de la Iglesia, 1919  p. 516

[14] Will Durant, The Story Of Civilization: The Reformation, 1957 p. 474

[15] Juan Carlos Galindo, Calvino era un enfermo mental, El País, 28 Mayo 2018

https://elpais.com/cultura/2018/05/28/actualidad/1527493895_611026.html

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