Frases del Filósofo Nicolas Sylvestre Bergier

FRASES DEL FILÓSOFO NICOLAS SYLVESTRE BERGIER

– Yoel Kesep 02/02/2020

 

1- INTRODUCCIÓN
2- FRASES

 

1- INTRODUCCIÓN

Nicolas Bergier fue uno de los intelectuales franceses de la Era de la Ilustración, fue reconocido como un gran filósofo, también fue experto en lenguas antiguas y modernas, obtuvo gran reputación por sus ensayos sobre filología.

Nicolas Bergier fue escritor de temas de ciencias naturales, Bergier fue elegido miembro de la Academia de las Ciencias y fue dos veces galardonado por la Academia de Besançon.

Se doctoró en la Universidad como teólogo y se convirtió en un apologista, con sus escritos refutó el ateísmo, el materialismo, el panteísmo, el deísmo, y, también refutó la herejía calvinista.

El Monarca al enterarse del talento del joven Nicolas Bergier, lo premió y lo hizo canónigo de la Catedral de París

Nota: Para la biografía completa de Nicolas Bergier, acceder al enlace indicado por la siguiente referencia *

2- FRASES

«Debes estar persuadido de que naciste para decir al público verdades amargas» [1]

«Muchos disfrazan lo falso bajo las apariencias de lo verdadero» [2]

«Por claro que sea el entendimiento del hombre, nunca será infalible; los más grandes genios han tropezado en los más grandes errores» [3]

«Las opiniones más falsas y absurdas encuentran sectarios» [4]

«Un filósofo se tiene por «un ser demasiado importante» y hace muy poco caso de sus hermanos, para que se humille hasta el extremo de servirles. Después de haber pesado en la balanza del orgullo lo que pueden valer sus inciensos y adoraciones, no está dispuesto a sacrificar su tranquilidad y sus placeres» [5]

«La verdad o falsedad de una proposición puede ser juzgada por hombres dotados de razón y de buen juicio» [6]

«La razón es casi nula sin la educación» [7]

«La educación son las lecciones y ejemplos de nuestros semejantes, si son buenos, justos y sabios: perfeccionan la razón. Pero si son malos, solo servirán para corromperla» [8]

«La razón se disminuye poco a poco y casi se extingue completamente por el hábito del crimen» [9]

«Si una persona pervierte su razón por el hábito del crimen, el tal es inexcusable» [10]

«La sociedad no puede subsistir sin leyes» [11]

«Los humanos llevan en el fondo de su corazón un sentimiento de lo honesto y de lo verdadero» [12]

«El sentimiento moral, esta especie de instinto que nos hace admirar y estimar las virtudes, y detestar el crimen» [13]

«La moral debe servir de regla, no solo para que nos arrepintamos de nuestros delitos, sino también para impedir que los cometamos» [14]

«No basta la justicia si no va unida con la caridad, la humanidad y la compasión hacia los desdichados» [15]

«La moral es la regla de las costumbres y de las acciones humanas» [16]

«Una inclinación decidida a la virtud no se adquiere sino por el hábito en ejercitarla, y es preciso ser virtuoso para amar sinceramente la virtud» [17]

«Los principios generales son ciertos y universalmente reconocidos: jamás podrá ser licito engañar, perjurar, blasfemar, vengarse y perjudicar al prójimo; siempre serán delitos el homicidio, el robo, el adulterio, la perfidia etc.; pero la mansedumbre, la sinceridad, la paciencia, la castidad, la piedad etc., siempre serán virtudes» [18]

«En las sociedades corrompidas son tan comunes los delitos» [19]

«En las sociedades corrompidas se ven vicios honrados y virtudes despreciadas» [20]

«Toda opinión que favorece el libertinaje es acogida por los corazones perversos, y estos son siempre en gran número» [21]

«Dejemos las burlas para los que no tienen que decir otra cosa mejor» [22]

«Las leyes de la naturaleza son constates» [23]

«El movimiento de un cuerpo está sujeto a ciertas leyes: hay una uniformidad constante entre el movimiento y los efectos que de el resultan» [24]

«Considerad al hombre en particular, no es más que un punto apenas apercibido en el espacio» [25]

«Cuantas leyes absurdas, injustas y perniciosas se ven en los pueblos» [26]

«Un ciudadano virtuoso debe sufrir la muerte primero que cometer un crimen mandado por las leyes» [27]

«La razón se ve ofuscada y contrariada por las malas pasiones. Siguiendo a la razón se encontrará la felicidad, y dejándose dominar por las malas pasiones se corre tras perdición» [28]

«Dejamos a los filósofos el cuidado de probar la existencia de Dios por los raciocinios que puede suministrarnos la luz natural» [29]

«En el mundo físico, suponed cuanto queráis; soles que se apagan y soles que se enciendan, choques y trastornos en la naturaleza, mundos nuevos saliendo de los escombros de un mundo antiguo: construid sistemas sobre las relaciones y progresos de las transformaciones sucesivas: siempre será indispensable de efecto en efecto, de fenómeno en fenómeno, remontarse a un Regulador anterior a todas estas combinaciones. Prolónguese indefinidamente la cadena de los seres, será preciso por último llegar al punto fijo que la tiene suspendida. Un Autor y Conservador de esta unidad» [30]

«He aquí la base de todas las demostraciones de la existencia de Dios, la necesidad de un Creador, de un Primer Principio de todas las cosas» [31]

«Concluyamos pues con Leibniz que Dios es la primera razón de las cosas» [32]

«La naturaleza es tan bella, los hombres poseen de tal suerte el sentimiento de su belleza, que todos sus esfuerzos tienden a reproducirla, y el triunfo del ingenio es imitarla» [33]

«Pues bien, que hay orden y belleza en este mundo visible es algo que está al alcance de todos… Existen nociones de orden y de belleza en todos los entendimientos, aun los más vulgares, es fácil a cada uno el conocer que hay orden y belleza en este mundo visible… En la naturaleza todo se encadena, es una maquina inmensa en la cual brilla el orden… Pero el orden en un efecto supone inteligencia en su causa. Este orden y belleza se explica por la acción de una causa inteligente, que es Dios» [34]

«Es indispensable recurrir a un Ser distinto de este mundo, que haya dispuesto tan maravillosamente todas las partes de este inmenso universo, le era indispensable una inteligencia, un poder, una sabiduría, una previsión. Sus perfecciones no pueden tener límites: Es el Ser Perfecto: en una palabra, es Dios» [35]

«Por esto prescribimos la necesidad de una inteligencia soberana para establecer y sostener el orden físico del mundo» [36]

«Además de los cuerpos inanimados, existen seres vivientes y sensitivos: la materia inerte por sí misma no puede ser un principio de vida: es pues necesario que los cuerpos animados hayan recibido la vida de una causa que no es materia» [37]

«De Dios viene la vida y la fecundidad. La materia atacada por la podredumbre jamás será por sí misma un principio de vida. Nada nacerá sin que provenga de un germen creado por Dios» [38]

«Es la razón cultivada y recta, que nos enseña que los humanos no son obra del azar, sino de un Dios Inteligente, Sabio y Bueno, El creó nuestras facultades, Él es quien nos dio la facultad de reflexionar y de discurrir, y por este medio nos distinguió de los animales» [39]

«La necesidad de una Causa Primera y de un Primer Motor: de una inteligencia soberana para establecer y mantener el orden físico del universo: de un principio que da la vida, la fecundidad, el sentimiento a los seres animados: de un espíritu creador de las almas, Autor de las leyes, de la moral y de la religión: un Juez equitativo, remunerador de la virtud y vengador del crimen. Tales son las lecciones que Dios había dado a nuestros primeros padres… Dios las había esculpido sobre la faz de la naturaleza» [40]

«Dios: Entendemos con esta palabra el Creador y Gobernador Soberano del universo, Legislador de los hombres, Vengador del crimen y remunerador de la virtud» [41]

«Dios es el ser Necesario, existente por sí mismo, porque es la Primera Causa sin la cual ninguna cosa hubiera podido salir de la nada: Dios es eterno, nada había antes que Él, y es anterior a todo tiempo, es Todopoderoso, es Infinito, es Espíritu puro» [42]

«El orden y la belleza de la naturaleza, pruebas de la existencia de Dios» [43]

«Existen nociones de orden y de belleza en todos los entendimientos… En la naturaleza todo se encadena, es una maquina inmensa, un concurso de partes hacia un fin común, allí se encuentra el orden… La naturaleza es tan bella, los hombres poseen de tal suerte el sentimiento de su belleza, que todos sus esfuerzos tienden a reproducirla y el triunfo del ingenio es imitarla… Pues bien: que hay orden y belleza en este mundo visible está al alcance de todo el mundo… Este orden y belleza se explica por la acción de una Causa Inteligente, que es Dios» [44]

«Dios no solo creó, sino que también arregló y puso en orden lo que hizo, el no obra con la impetuosidad ciega de una causa necesaria, sino sucesivamente con reflexión, libremente y por elección; la sabiduría preside a su obra, declara que «todo es bueno» y por esto prescribimos la necesidad de una Inteligencia Soberana para establecer el orden físico del mundo» [45]

«Dios mismo es el que se ha dignado revelarse a los hombres, los escritos sagrados, nos dan las pruebas no solo de la existencia de Dios, sino también de su unidad y atributos» [46]

«Los patriarcas conocieron a Dios como Creador del mundo, Padre, Bienhechor y Legislador de todos los hombres sin excepción, Fundador y Protector de la sociedad natural y doméstica, Arbitro Soberano de los buenos y de los malos, Vengador del crimen y remunerador de la virtud. Le adoraron solo a Él» [47]

«Jesucristo predicó el mismo Dios, y le dio a conocer mejor, la misma moral y la perfeccionó: el mismo culto pero lo hizo menos grosero y más análogo al estado y al genio de los pueblos civilizados. Este divino maestro no borró ni un solo rasgo bajo el cual fue conocido el Dios de los patriarcas» [48]

«Somos instruidos por las lecciones de Jesucristo, mas perfectas aun que las de los antiguos justos» [49]

«Jesucristo, divino legislador, no hubo virtud que no recomendara, ni vicios que no prohibiera, ni malas pasiones cuyos funestos efectos no mostrara. Para dar un remedio contra los vicios y extirpar el mal de raíz, prohíbe hasta los pensamientos criminales y los deseos desarreglados. Sus Apóstoles repitieron sus lecciones» [50]

«A tan sublimes lecciones, unió Jesucristo la fuerza de su ejemplo, y en esto fue superior a todos los demás doctores de moral: nada mandó que no hubiese practicado el mismo: se dio por modelo. No es extraño que con este sublime modo de enseñar cambiara la faz del mundo» [51]

«Con estas palabras ilustró Jesucristo al mundo, y le purifico de los desórdenes del Paganismo» [52]

«Los consejos evangélicos, cuya práctica ejercida por los cristianos amansó la ferocidad de los bárbaros y fue la principal causa de su conversión» [53]

«La luz divina del Evangelio, poniendo un remedio saludable y eficaz a la corrupción en que estaba sumido el género humano, ha ejercido un benéfico influjo sobre la inteligencia y la voluntad del hombre, ciego y manchado con pasiones brutales, y ha hecho tomar a su reflexión una marcha más segura y menos vacilante» [54]

«No creemos sin conocimiento» [55]

«Es imposible la fe sin el uso del entendimiento. El conocimiento que nos informa de que debemos creer a Dios, lo dicta la razón misma» [56]

«En nuestro sistema (el cristianismo) un solo milagros bien verificado basta para convencer a todo el universo» [57]

«Era necesario difundir este dogma, y esta moral, como una doctrina positiva, bajada del cielo, y probarla con signos sobrenaturales, ya que las personas no habrían aceptado abrazarla si solo la consideraban como una doctrina humana basada en el discurso» [58]

«No fue por disertaciones filosóficas sino por la misión divina de los apóstoles que los pueblos se han curado de sus supersticiones» [59]

«¿Saldrá del seno de la materia el Ser pensante? No, el Ser pensante es la obra maestra de la sabiduría del Creador: «hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza». Hombre, he aquí el origen de tu grandeza y de tus derechos» [60]

«El cristianismo nos enseña que todos los hombres son criaturas de un mismo Dios, nacidos de la misma sangre, formados todos a su imagen, redimidos por una misma víctima, y, destinados a poseer la misma felicidad eterna. En estas ideas se fundan el derecho natural y el derecho de las gentes, derechos que no pueden ser destruidos por ninguna ley civil o nacional» [61]

«Dios creó a los hombres sociables, ha querido que la religión sea el vínculo de esta sociedad» [62]

«En esto, el cristianismo se manifiesta eminentemente razonable con la razón, y podemos observar como la revelación confirma, purificando y perfeccionando, todo cuanto inspira una sana razón» [63]

«Así es, ninguna religión ha inspirado a sus integrantes tanto celo por la instrucción de los ignorantes como lo ha hecho el Cristianismo: ninguna ha producido un número tan grande de sabios: fuera de las naciones cristianas casi todas las demás son aun ignorantes y bárbaras: las que han tenido la desgracia de renunciar al Cristianismo, han recaído muy luego en la barbarie. Aunque nuestra Religión no tuviese otra señal de verdad, está sola debería bastar para hacérnosla muy cara» [64]

«En las naciones [que siguen la revelación cristiana] ¿no es comúnmente el pueblo menos ignorante, menos vicioso que lo que era antes?… La revelación cristiana ha obrado grandes efectos… Ha disipado la ignorancia, ha disminuido infinitamente los errores y los vicios… La revelación cristiana es de lo que más necesitaba el género humano» [65]

«Sin ceremonias religiosas, el género humano volvería a caer en la barbarie, de donde la religión le había sacado» [66]

«El evangelio nos ha dado ideas del poder, de la sabiduría, la bondad de Dios, infinitamente superiores a las que nosotros podíamos sacar de la contemplación de la naturaleza» [67]

«La razón y la religión condenan igualmente el fanatismo y la tiranía» [68]

«Por la ley general de la caridad, Dios manda a todos los hombres que se amen, que se ayuden y que se sirvan mutuamente: sean amigos o enemigos, vecinos o extraños etc., nadie se exceptúa, y aun cuando nos rehusasen su amistad, estaríamos aun obligados a mostrarnos amables para no ofenderlos. Tal es el lenguaje de la religión, de nuestros libros santos y de los justos de todos los siglos» [69]

«Es necesario predicar a todos la dulzura y la moderación. ¿Quién lo duda? Nadie tiene necesidad de esta lección más que los incrédulos» [70]

«Todo hombre que cree en Dios y ama su religión se sentirá siempre herido por las invectivas, sarcasmos e insultos lazados contra los objetos que reverencia. Un ciudadano honrado jamás sufrirá con paciencia que se denigre o desprecie a su nación, a su patria, a sus leyes, a sus costumbres, a sus usos; ¿Cómo había de permanecer indiferente con respecto a su religión, que es la primera de todas las leyes y la base sobre que todas descansan?» [71]

«También es una verdad innegable, que antes del cristianismo en ninguna parte del mundo hubo una moral tan pura, tan fija ni tan popular como la del Evangelio, y que aun en el día de hoy no se encuentra más que en las naciones cristianas» [72]

«El Evangelio, he ahí el código de moral y de política de todas las naciones y de todos los siglos» [73]

«Solo el Ser Infinito puede llenar las necesidades de nuestro corazón, dar esperanza a los desanimados» [74]

«El Ser Infinito (Dios) inspira a las letras y a las artes» [75]

«En Dios solo vemos sabiduría, bondad, justicia y santidad, y nos sentimos obligados a servir a Dios por reconocimiento y por amor» [76]

«La preocupación a favor del Cristianismo es menos reprensible que la preocupación a favor de la incredulidad: la primera proviene de un amor sincero a la virtud; la segunda de una inclinación decidida al vicio. La religión fue la preocupación de todos los hombres grandes que vivieron desde el principio del mundo hasta nosotros; la incredulidad, que no es más que un libertinaje del entendimiento, fue la extravagancia de un pequeño número de argumentadores muy inútiles, frecuentemente muy perniciosos, que no adquirieron nombre sino entre los pueblos corrompidos» [77]

«La Religión es quien formó las sociedades; luego la incredulidad debe destruirlas» [78]

«La Religión es necesaria a los hombres para consolarlos en sus aflicciones. Creer en un Dios (remunerador) es un atributo necesario de la humanidad, y, los ateos son insensatos cuando se lisonjean de destruir esta creencia» [79]

«¿Por qué los ateos quieren arrancar de sus prójimos la idea de un Dios que los consuela, la religión que los conduce a la virtud, y de una esperanza que dulcifica sus penas?» [80]

«La causa del ateísmo: Dijo el insensato en su corazón, no existe Dios, ese lenguaje es el de los hombres corrompidos y perversos, no hay entre ellos uno solo que obre bien. Su boca respira la podredumbre de los sepulcros, su lengua exhala el veneno de las serpientes: ellos tratan de seducir por medio de la mentira» [81]

«La corrupción de los infieles es verdaderamente excesiva en las grandes poblaciones, porque los hombres viciosos se reúnen en ellas para gozar mejor de su libertad. La incredulidad domina en las poblaciones en proporción de su libertinaje» [82]

«El ateísmo es la tumba del talento, así como también de la virtud» [83]

«Cuando los ateos se obstinan en desconocer a Dios, le echamos en cara que minan la moral por los cimientos, porque: sin la creencia de un Dios Soberano Legislador, remunerador y vengador, no hay leyes, no hay deberes u obligaciones morales propiamente dichas, ni vicios ni virtudes» [84]

«A los ateos no les quedaba otro partido que adoptar, que el querer ocultar sus indecencias bajo la máscara de la hipocresía» [85]

«El incrédulo no puede ser hombre de bien, sin contradecir continuamente todos sus principios» [86]

«La incredulidad es hija de la ignorancia» [87]

«Sabemos que es infinito el número de los necios; y que las verdades más claras, dictadas por la misma naturaleza; son combatidas por los impíos e incrédulos. Que verdad más cierta que la existencia de la Divinidad, de una Primera Causa y Motor Universal: No obstante, dice en su corazón el ateo ignorante que «No hay Dios» [88]

«Ha dicho la impiedad: ¡No hay Dios! pues bien, mostrémosle la naturaleza toda entera, la armonía del universo, la historia del hombre y la tierra, y la disección del más vil insecto» [89]

«El ateísmo es un veneno lento que destruye el principio del espíritu social, y cuyos efectos son incurables» [90]

«El ateísmo corrompe las costumbres y conduce a consecuencias horrorosas a la hora de razonar» [91]

«¿Reyes ateos, conquistadores ateos y déspotas ateos serian mejor que los que tienen religión?, Dios nos libre de hacer semejante prueba» [92]

«Un ateo no evita el crimen sino cuando se ve a ello obligado por las leyes; no puede ser un hombre de bien sin contradecir continuamente todos sus principios» [93]

«Nada resta ya a los ateos sino querer ocultar su torpeza bajo la máscara de la hipocresía» [94]

«¿Que vemos en los libros de los ateos?, vemos una propensión singular de degradar a los humanos y reducirlos al nivel de los brutos, a fin de probar que no es obra de un Dios Sabio y bueno» [95]

«El ateísmo es la tumba del talento así como también de la virtud» [96]

«La mayor parte de los argumentos de los incrédulos, están fundados sobre la confusión y abuso que hacen de los términos. Si los lectores comenzarán por el estudio de términos, serían menos engañados» [97]

«Las causas del ateísmo son indicadas por sus mismos partidarios: un corazón corrompido… El ateísmo corrompe las costumbres» [98]

«Parece que los ateos de nuestros días se han avergonzado de atribuir la formación del mundo al azar, han conocido que en realidad el azar es nada» [99]

«Si los ateos guardaran para sí solos su impiedad, nadie se informaría acerca de lo que piensan: más estos insensatos quieren dogmatizar, comunicar a los demás el veneno del que están infectados» [100]

«Solo Dios conoce la esencia de las cosas, porque Él es quien las ha formado. Nosotros solo conocemos las propiedades» [101]

«Niego absolutamente que el diablo pueda imitar con tanta perfección los milagros obrados en el nombre de Dios, que no se pueda distinguir la operación divina de la obra del demonio» [102]

«¿En qué podrán fundarse los deberes de la humanidad si fuera cierto que el hombre no es más que un poco de materia organizada, y que de esta, nada le queda después de la muerte?» [103]

«Hemos visto que si la moral no se funda en la voluntad de Dios, legislador, remunerador y vengador, será una moral sin fundamento, sin sanción, y que no puede imponer al hombre un deber riguroso» [104]

«Sin la creencia en un Dios soberano y legislador, remunerador y vengador, no hay leyes, no hay deberes, ni obligaciones morales propiamente dichas, ni vicios ni virtudes» [105]

«A los filósofos incumbe el refutar los diversos sistemas del ateísmo y demostrar la existencia de Dios por las pruebas que la razón nos sugiere» [106]

«Solo apelando al tribunal de la Justicia Divina podrá estar segura la virtud» [107]

«Dios prohíbe el mal y lo castigará tarde o temprano… El culpable no se escapará de su venganza» [108]

«Sistemas filosóficos pasarán, pero la fe en un Dios, Arbitro Supremo de todas las cosas, se perpetuará entre los hombres» [109]

 

Yoel Kesep 02/02/2020

Notas:

* Para la biografía completa de Nicolas Bergier, sus argumentos en contra del ateísmo, el panteísmo, el deísmo, el evolucionismo y el calvinismo, ver la siguiente publicación:

Yoel Kesep, «Nicolas Sylvestre Bergier – Filósofo Creyente», 31/12/2021

https://apologeticaparaateos.wordpress.com/2022/01/02/nicolas-sylvestre-bergier-filosofo-creyente/

[1] Nicolas Bergier, Le Déisme réfuté par lui-même, 1765 «Letter I»

[2] Ibíd.

[3] Nicolas Bergier, El Deísmo Refutado por sí Mismo – Parte Primera – 1777 p. 75

[4] Nicolas Bergier, Tratado Histórico y Dogmático de la Religión Verdadera: Con la Refutación de los Errores con que ha sido impugnada en los diferentes siglos. – Tomo I – 1857 p. 376

[5] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología, artículo: Humildad.

[6] Nicolas Bergier, Le Déisme réfuté par lui-même, 1765 «Letter I»

[7] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) Edición 1855 p. 534

[8] Ibíd.

[9] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 534

[10] Ibíd., p. 535

[11] Ibíd., p. 536

[12] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo II) 1846 p. 73

[13] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 534

[14] Ibíd.

[15] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) 1845 p. 186

[16] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 533

[17] Ibíd., p. 534

[18] Ibíd., p. 539

[19] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) 1845 p. 185

[20] Nicolas Bergier, Tratado histórico y dogmático de la verdadera religión, 2: con la refutación de los errores con que ha sido impugnada en los diferentes siglos. – Tomo II – 1847 p. 659

[21] Nicolas Bergier, Tratado Histórico y Dogmático de la Religión Verdadera: Con la Refutación de los Errores con que ha sido impugnada en los diferentes siglos. – Tomo I – 1857 p. 376

[22] Nicolas Bergier, El Deísmo Refutado por sí Mismo – Parte Primera – 1777 p. 141

[23] Nicolas Bergier, Deism Self-refuted, 1775 p. 69

[24] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) 1845 p. 533

[25] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo II) 1846 p. 73

[26] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 534

[27] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 536

[28] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) Edición 1855 p. 534

[29] Nicolas Bergier, Diccionario Enciclopédico Teológico – Tomo II – 1854 p. 89

[30] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo II) 1846 p. 73

[31] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo II) 1846 p. 74

[32] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) 1845 p. 185

[33] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo II) 1846 p. 73

[34] Ibíd.

[35] Ibíd.

[36] Ibíd., p. 74

[37] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) 1845 p. 533

[38] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo II) 1846 p. 74

[39] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 535

[40] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo II) 1846 p. 74

[41] Nicolas Bergier, Diccionario Enciclopédico Teológico – Tomo II – 1854 p. 86

[42] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) 1845 p. 533

[43] Ibíd.

[44] Ibíd. p. 88

[45] Ibíd.

[46] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo II) 1846 p. 73

[47] Ibíd., pp. 77-78

[48] Ibíd., p. 78

[49] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) Edición 1846 p. 188

[50] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 537

[51] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 537

[52] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología, artículo: Castidad.

[53] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología, artículo: Consejos evangélicos.

[54] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología, artículo: Filosofía.

[55] Nicolas Bergier, Le Déisme réfuté par lui-même, 1765 «Letter I»

[56] Ibíd.

[57] Ibíd. p. 132

[58] Nicolas Bergier, Deism Self-refuted, 1775 p. 69

[59] Nicolas Bergier, Tratado Histórico y Dogmático de la Religión Verdadera: Con la Refutación de los Errores con que ha sido impugnada en los diferentes siglos. – Tomo I – 1857 p. 376

[60] Nicolas Bergier, Diccionario Enciclopédico Teológico – Tomo II – 1854 p. 88

[61] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 538

[62] Nicolas Bergier, Le Déisme réfuté par lui-même, 1765 «Letter I» p. 135

[63] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) 1845 p. 184

[64] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología, artículo: Escuela.

[65] Ibíd. p. 76

[66] Ibíd, Carta 2

[67] Ibíd. p. 79

[68] Nicolas Bergier, Tratado Histórico y Dogmático de la Religión Verdadera: Con la Refutación de los Errores con que ha sido impugnada en los diferentes siglos. – Tomo I – 1857 p. 376

[69] Nicolas Bergier, Diccionario Enciclopédico Teológico – Tomo I – 1831 pp. 448-449

[70] Nicolas Bergier, Tratado Histórico y Dogmático de la Religión Verdadera: Con la Refutación de los Errores con que ha sido impugnada en los diferentes siglos. – Tomo I – 1857 p. 376

[71] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología – Tomo I – 1854 pp. 509-510

[72] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 539

[73] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología, artículo: Derecho de gentes

[74] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo II) 1846 p. 73

[75] Ibíd.

[76] Ibíd., p. 78

[77] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología, artículo: Escepticismo.

[78] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología, artículo: Incredulidad.

[79] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología, artículo: Religión.

[80] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) Edición 1846 p. 187

[81] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología – Volumen I – 1831 pp. 444-445

[82] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 540

[83] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo II) 1846 p. 73

[84] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) 1845 p. 186

[85] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) Edición 1846 p. 187

[86] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología, artículo: Ateo.

[87] Nicolas Bergier, Diccionario Enciclopédico Teológico – Tomo I – 1845 p. xv

[88] Nicolas Bergier, Le Déisme réfuté par lui-même, 1765 p. 95

[89] Nicolas Bergier, Tratado Histórico y Dogmático de la Verdadera Religión, 1857 p. x

[90] Nicolas Bergier, Tratado histórico y dogmático de la verdadera religión: con la refutación de los errores con que ha sido impugnada en los diferentes siglos, 1847 p. 54

[91] Nicolas Bergier, Tratado histórico y dogmático de la verdadera religión, Edición 1847 p. 50

[92] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología – Tomo II- 1854 p. 368

[93] Nicolas Bergier, Diccionario de Teología – Tomo I – 1847 p. 187

[94] Nicolas Bergier, Diccionario Enciclopédico Teológico – Tomo I – 1831 p. 453

[95] Nicolas Bergier, Diccionario Enciclopédico Teológico – Tomo I – 1854 p. 247

[96] Nicolas Bergier, Diccionario Enciclopédico Teológico – Tomo II – 1854 p. 88

[97] Nicolas Bergier, Le Déisme réfuté par lui-même, 1765 «Letter I»

[98] Nicolas Sylvestre Bergier, Tratado histórico y dogmático de la verdadera religión: Con la refutación de los errores con que ha sido impugnada en los diferentes siglos, (Tomo Segundo) 1847 p. 704

[99] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo II) 1846 p. 73

[100] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) Edición 1846 p. 188

[101] Nicolas Bergier, Le Déisme réfuté par lui-même, 1765 «Letter I»

[102] Nicolas Bergier, Le Déisme réfuté par lui-même, 1765 pp. 148-149

[103] Nicolas Bergier, Diccionario de Teologia, artículo: Humanidad.

[104] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 540

[105] Nicolas Bergier, Diccionario Enciclopédico Teológico – Tomo I – 1831 p. 449

[106] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo I) 1845 pp. 184

[107] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teología» (Tomo III) 1854 p. 535

[108] Nicolas Bergier, Diccionario Enciclopédico Teológico – Tomo I – 1831 p. 448

[109] Nicolas Bergier, «Diccionario de Teologia» (Tomo II) 1846 p. 73

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