Los 8 Tratados de Bridgewater

LOS 8 TRATADOS DE BRIDGEWATER

-Yoel Kesep 06/12/2021

 

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1- INTRODUCCIÓN
2- BIOGRAFÍA DEL CONDE
3- LOS 8 TRATADOS
4- CONCLUSIÓN
5- APÉNDICE: EL NOVENO TRATADO

 

«Los ocho Tratados de Bridgewater fueron encargados para que eminentes científicos y filósofos se explayaran sobre las maravillas del mundo natural y demostraran así «El Poder, la Sabiduría y la Bondad de Dios manifestadas en la Creación»
— Enciclopedia Británica [1]

«Los autores de los tratados de Bridgewater fueron un grupo de 8 hombres de ciencia seleccionados en 1830 por el presidente de la Royal Society para escribir obras sobre «El poder, la Sabiduría y la Bondad de Dios», de acuerdo con los términos de un generoso legado de Francis Egerton el octavo conde de Bridgewater»
— Jonathan Topham [2]

 

1- INTRODUCCIÓN

El honorable Francis Egerton (11 noviembre 1756 – 1 febrero 1829) fue el Conde de Bridgewater.

Francis Egerton se educó en Oxford, fue naturalista y miembro de organizaciones científicas.

Él fue un gran hombre de política y antes de morir dejó dinero para que científicos y filósofos escribieran libros y que por medio de ellos demostraran el poder y la sabiduría del Creador manifestados en las obras de la naturaleza.

8 genios fueron seleccionados y escribieron 8 libros los cuales fueron conocidos como: «Los 8 Tratados de Bridgewater»

Esos libros influyeron en miles de intelectuales europeos que por medio de la poderosa argumentación razonada comprendieron por medio de la lógica que desde la naturaleza se puede deducir la existencia de un Sabio Creador.

Los teístas usaron los tratados para defender la creencia en la existencia de una Primera Causa creadora del universo y diseñadora de los seres vivos.

2- BIOGRAFÍA DEL CONDE

Francis Egerton nació el 11 de noviembre de 1756, fue hijo de John Egerton el decano de Hereford, y la dama Anne Sophia Gray.

En su juventud, Francis Egerton fue enviado a estudiar a la universidad de Oxford. Francis Egerton desarrolló una gran pasión por las ciencias naturales.

Francis Egerton como naturalista se dedicó a escribir sobre diversos temas de la naturaleza, también fue un anticuario (erudito que se dedica al estudio de las antigüedades)

Francis Egerton fue elegido miembro de la Royal Society en 1781. [3]

Fue elegido miembro de la «Society of Antiquaries of London» el 31 de marzo de 1791. [4]

Francis Egerton heredó una gran fortuna y el titulo de conde en el año 1823. [5]

Él era un amante del saber y apoyaba la propagación de la educación y del conocimiento, fue considerado un erudito, amante de la literatura y las antigüedades, y un patrono del saber. [6]

El científico John Ray es recordado como el fundador la «Teología Natural» en Inglaterra. [7] La Teología Natural por medio de una combinación de la razón y el estudio de la naturaleza proporciona argumentos para demostrar la existencia de Dios. La Teología Natural no apela a escritos sagrados ni a la revelación, exclusivamente por medio de la razón y el estudio natural demuestra lógicamente la existencia del Creador.

El Conde Francis Egerton era partidario de la Teología Natural [8] y en su testamento dejó recursos para promoverla.

El Conde dejó una suma de dinero (£ 8,000) a disposición del presidente de la Royal Society para que seleccionara científicos y filósofos eminentes los cuales escribieran libros donde haciendo uso de la razón y la ciencia argumentaran en favor de la existencia de Dios.

John Robson mencionó:

«El Conde comisionó libros en su lecho de muerte para explorar «El poder, la Sabiduría y la Bondad de Dios, tal como se manifiesta en la creación» [9]

3- LOS 8 TRATADOS

La voluntad del Conde quedó preservada en un documento en el cual se leía lo siguiente:

«El muy Honorable Francis Henry, Conde de Bridgewater, murió en el mes de febrero de 1829; y, por su última voluntad y testamento, con fecha del 25 de febrero de 1825, ordenó a ciertos Fideicomisarios allí nombrados, que invirtieran en los fondos la suma de ocho mil libras esterlinas; esta suma, con los dividendos devengados, se mantendrá a disposición del presidente de la Royal Society de Londres, para ser pagada a la persona o personas designadas por él. El testador ordenó además, que la persona o personas seleccionadas por dicho Presidente debían ser nombradas para escribir, imprimir y publicar mil copias de una obra «Sobre el poder, la Sabiduría y la Bondad de Dios, como se manifiesta en la Creación», se deberá ilustrar tal trabajo con todos los argumentos razonables, como, por ejemplo, la variedad y formación de las criaturas de Dios en los reinos animal, vegetal y mineral, y una variedad infinita de otros argumentos: como también por descubrimientos en las artes, las ciencias y en toda la extensión de la literatura» [10]

Davies Gilbert era el presidente de la Royal Society y se unió junto con el arzobispo de Canterbury para pensar cuál era la mejor forma de llevar a cabo la última voluntad del Conde.

Ellos llegaron a la conclusión de seleccionar a 8 caballeros para que cada uno escribiera un libro desde la rama de su especialización. Las personas seleccionadas eran expertas en ciencia y filosofía, hombres intelectuales con gran reputación en círculos académicos, como mencionó Jonathan Topham:

«Los autores elegidos eran hombres de ciencia de eminencia y reputación establecida… Todos eran miembros de la Royal Society… Todos eran muy apreciados en sus respectivos campos científicos y varios eran famosos por sus descubrimientos científicos o innovaciones teóricas. Todos eran autores experimentados» [11]

1.- El Tratado de William Whewell:

El erudito William Whewell de la Universidad de Cambridge fue quien acuñó la palabra inglesa para científico (scientist). Antes a los que estudiaban la naturaleza se les llamaba «filósofos naturales», gracias a William Whewell se les comenzó a llamar «científicos»

William Whewell era un hábil filósofo y también un gran científico, una de las mentes más brillantes de Cambridge. Whewell fue seleccionado para escribir uno de los libros que demostrarían la existencia de Dios.

William Whewell escribió el libro y lo tituló:

«Astronomía y física general consideradas con referencia a la teología natural» [12]

2.- El Tratado de William Buckland:

Buckland fue un geólogo de la Universidad de Oxford, Buckland fue el primero en escribir una descripción completa de un dinosaurio al que llamó: «Megalosaurus»

Buckland fue Presidente de la Sociedad Geológica de Londres, fue Miembro de la Royal Society, fue experto en Geología y Paleontología.

Buckland publicó el libro:

«Geología y Mineralogía consideradas con referencia a la Teología Natural» [13]

3.- El Tratado de Peter Roget:

Peter Roget fue un físico, matemático y médico. Fue miembro de la Académie Nationale de Médecine, de la Academia de Ciencias de Turín y miembro de la Royal Society.

Él publicó el libro titulado:

«Fisiología Animal y Vegetal, considerada con referencia a la Teología Natural» [14]

4.- El Tratado de Charles Bell:

Charles Bell fue un experto en Anatomía, Filosofía, Neurología y Cirugía médica. Fue Miembro de la Royal Society y Miembro de la Real Academia Sueca de las Ciencias.

Los humanos gracias a la anatomía de su mano han podido construir herramientas, dominar elementos. Gracias a ello se han desarrollado civilizaciones, se ha creado poderosas tecnologías.

Bell expuso con detalle la intrincada y compleja anatomía de la mano humana para demostrar su diseño, luego prosiguió demostrando como el diseño de la mano demuestra ser obra de un Diseñador Sabio y Poderoso, Bell escribió el libro titulado:

«La Mano; Su mecanismo y dotes vitales, como evidencia de Diseño» [15]

5.- El Tratado de William Kirby:

El científico William Kirby de la Universidad de Cambridge es considerado el Fundador de la entomología, escribió varias obras científicas, formó parte de prestigiosos Museos y fue Miembro de la Royal Society.

Su libro fue titulado:

«Sobre el Poder, la Sabiduría y la Bondad de Dios. Como se manifiesta en la creación de los animales y en su historia, hábitos e instintos» [16]

6.- El Tratado William Prout:

William Prout fue un experto en química, física atómica y Estequiometría. Él fue ganador de la Medalla Copley en 1827 y fue Miembro de la Royal Society.

Para demostrar la existencia del Creador, Prout escribió el libro titulado:

«La Química, la Meteorología y la función de la digestión, consideradas con referencia a la Teología Natural» [17]

7.- El Tratado de John Kidd:

John Kidd fue un químico, geólogo y experto en mineralogía. Kidd fue elegido para ser el primer profesor aldrichiano de química de la Universidad de Oxford.

Kidd fue Miembro de la Royal Society y del Royal College of Physicians.

Kidd escribió el libro titulado:

«Sobre la Adaptación de la naturaleza externa a la condición física del hombre» [18]

8.- El Tratado de Thomas Chalmers:

Thomas Chalmers fue un filósofo, teólogo natural, matemático y escritor sobre Economía política.

Chalmers fue líder de la Iglesia de Escocia y es considerado «El mayor eclesiástico del siglo XIX en Escocia»

Chalmers escribió el libro titulado:

«Sobre la Adaptación de la naturaleza externa a la condición moral e intelectual del hombre» [19]

Los libros fueron escritos durante los años 1833 – 1840, la colección de 8 libros formaron parte de la Biblioteca Científica de Bohn.

Los libros fueron muy bien recibidos, luego de agotarse todas las copias y debido a la gran aceptación que tuvo en la sociedad, se tuvo que sacar miles de nuevas copias para satisfacer las demandas.

4- CONCLUSIÓN

Los 8 tratados Bridgewater cubrieron una amplia gama de aspectos de la naturaleza para demostrar la Sabiduría y Poder del Sabio Creador, como menciona Mortenson:

«En la década de 1830, apareció la célebre serie de ocho partes de «Los Tratados de Bridgewater». Estos presentaron argumentos de diseño de (1.) la naturaleza moral e intelectual del hombre, (2.) la naturaleza física del hombre, (3.) la astronomía y la física, (4.) la fisiología animal y vegetal, (5.) la mano humana, (6.) química, meteorología y digestión, (7.) geología, (8.) la historia, hábitos e instintos de los animales» [20]

En Gran Bretaña los 8 tratados científicos fueron ampliamente leídos, filósofos y científicos fueron persuadidos por los argumentos para unirse al teísmo (creencia en Dios), sobre el impacto de los 8 libros, Topham escribió:

«Los tratados de Bridgewater se encontraban entre los libros de ciencia de mayor circulación en la Gran Bretaña de principios del siglo XIX» [21]

5- APÉNDICE: EL NOVENO TRATADO

Tiempo después de la publicación de los 8 tratados, el gran Charles Babbage añadió un tratado más a la colección.

Charles Babbage fue un filósofo y matemático de la Universidad de Cambridge, él fue un gran matemático y tuvo la cátedra de «Profesor Lucasiano»

Babbage fue un gran inventor, él diseñó y desarrolló una calculadora mecánica capaz de calcular tablas de funciones numéricas por el método de diferencias. Babbage fue pionero de la ciencia de la computación y por eso hoy es llamado: «El Padre de la computación»

Babbage escribió un noveno tratado no-oficial para llenar vacíos que no fueron cubiertos por los 8 tratados anteriores.

La voluntad del Conde fue que se usara únicamente la Teología Natural para demostrar la existencia de un Creador, solo por la razón demostrar que existe un Dios sin usar la revelación (la biblia)

Pero los ateos basados en los argumentos de David Hume afirmaban que los milagros eran imposibles, por esa razón Babbage escribió un último tratado para demostrar que los milagros no implican un absurdo ni contradicción, ergo, los milagros no son imposibles, Babbage analizó y refutó los argumentos de Hume contra los milagros.

Pero eso llevó a Babbage a escribir que el Dios que ha operado milagros a través de la historia es el Dios cristiano, y desde ahí Babbage salió de la Teología Natural para entrar en aguas de la revelación bíblica.

Babbage escribió:

«El volumen aquí presentado al público no forma parte de esa serie de obras compuestas por deseo de los fideicomisarios que dirigieron la solicitud del legado de £ 8000, por el difunto Conde de Bridgewater, con el propósito de presentar argumentos a favor de la Religión Natural. Sin embargo, he pensado que al promover las intenciones del testador, al publicar algunas reflexiones sobre ese tema, se me podría permitir conectar con ellas un título que ahora se ha asociado familiarmente, en la mente del público, con las evidencias a favor de la religión natural. Los tratados de Bridgewater fueron restringidos por el fundador al tema de la Religión Natural; y tenía la intención de no desviarme de su ejemplo. En el único caso en el que se ha discutido la cuestión de los milagros, la naturaleza misma de las ilustraciones empleadas en el primer argumento me llevó de manera tan irresistible a la opinión que allí se proponía, que confío en ser excusado por haber aventurado un paso más allá de los límites estrictos de ese argumento, entrando en el primer vínculo de conexión entre la Religión Natural y la Revelación» [22]

Babbage también escribió para demostrar que el método científico es perfectamente compatible con el cristianismo, Anthony Hyman en la biografía de Babbage escribió:

«Babbage llegó a creer que el método científico perseguido hasta su límite más extremo era totalmente compatible con la religión revelada y escribió su Noveno Tratado de Bridgewater para demostrarlo» [23]

Fue así como Babbage en el año de 1837 publicó el libro que constaba de 222 páginas titulado:

«El Noveno Tratado de Bridgewater; Un Fragmento» [24]

 

 

Yoel Kesep 06/12/2021

Notas:

[1] Encyclopaedia Britannica, Edition 2009 p. 67

[2] Jonathan Topham, «Authors of the Bridgewater Treatises». Oxford Dictionary of National Biography. 4 Oct. 2007

[3] Chisholm, Hugh, ed. (1911), «Bridgewater, Francis Henry Egerton, 8th Earl of», Encyclopædia Britannica, 1911 p. 558

[4] Darryl Lundy, Francis Henry Egerton, 8th Earl of Bridgwater, 2011 p. 15192

[5] E.G. Cokayne, The Complete Noblea de Inglaterra, 2000 p. 316

[6] http://culturamachiriqui.org/wp-content/uploads/2020/05/Culturama-1464.pdf

[7] Yoel Kesep, John Ray – Científico Creyente, 29/11/2021

[8] Charles Mosley, Burke’s Peerage and Baronetage, 2003 p. 1232

[9] Robson, John M. (1990). «The Fiat and Finger of God: The Bridgewater Treatises»

[10] The Edinburgh Review: Or Critical Journal – Volume 119 – 1834 p. 423

[11] Jonathan Topham, «Authors of the Bridgewater Treatises». Oxford Dictionary of National Biography. 4 Oct. 2007

[12] William Whewell, Astronomy and general physics, considered with reference to natural theology:

https://archive.org/details/astronomygeneral00whew_2

[13] Buckland, Geology and Mineralogy considered with reference to Natural Theology:

https://archive.org/details/geologyandminer08buckgoog

[14] Peter Roget, Animal and vegetable physiology, considered with reference to natural theology:

https://archive.org/details/animalvegetable01roge

[15] Charles Bell, The hand; its mechanism and vital endowments, as evincing design:

https://archive.org/details/handmechanismvit00belliala

[16] William Kirby, On the Power Wisdom and Goodness of God. As Manifested in the Creation of Animals and in Their History, Habits and Instincts:

https://archive.org/details/onpowerwisdomgoo00kirb

[17] William Prout, Chemistry, Meteorology, and the Function of Digestion, considered with reference to Natural Theology:

https://archive.org/details/chemistrymeteoro00prou

[18] John Kidd, On The Adaptation of External Nature to the Physical Condition of Man:

https://archive.org/details/60340300R.nlm.nih.gov

[19] Thomas Chalmers, The Adaptation of External Nature to the Moral and Intellectual Condition of Man:

https://archive.org/details/onpowerwisdomgoo01chal

[20] Terry Mortenson, Philosophical naturalism and the age of the earth: are they related?, The Master’s Seminary Journal (TMSJ) 15(1):71–92, Spring 2004

[21] Jonathan R. Topham, Beyond the «Common Context»: The Production and Reading of the Bridgewater Treatises, Isis Volume 89, Number 2 Jun., 1998

[22] Babbage en: The Works of Charles Babbage, 1989 p. XII

[23] A. Hyman, Charles Babbage: Pionero de la informática, Oxford University Press, 1985 p. 14

[24] Charles Babbage, The ninth Bridgewater treatise; a fragment:

https://archive.org/details/ninthbridgewatai00babb

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